¿Por qué hay que decir adiós cuando nos vamos? ¿Para que decir adiós?
Entendería que dijéramos adiós para que la gente sepa que nos vamos. Pero, ¿Y si no queremos que sepan que nos vamos?
Durante mucho tiempo pensé en decir adiós, en despedirme, incluso en poder decir "hasta luego", pero, ¿Para qué? ¿Qué conseguiría diciendo adiós? Ahora solo quiero poder irme, sin preguntas, sin dudas, solo irme. No quiero tener que decir adiós, tal vez por miedo, por el miedo a no volver. Tal vez por tristeza, por la tristeza de saber que nada volverá. Tal vez por lástima, por la lástima de los que se quedan. No quiero decir adiós, sólo quiero irme. No se donde, no se si volveré. Sólo quiero irme. Sin decir adiós, sin despedidas, sin tristezas, sin miedos, sin lástima.
Pero tal vez hace tiempo que me fui. Igual hace tiempo que no soy yo, que vivo por vivir, que sigo por seguir. Quien sabe, tal vez, no quiera decir adiós.
Escribo para ti
martes, 27 de octubre de 2015
sábado, 17 de octubre de 2015
¿Por qué sigo llorando?
¿Por qué cada día que pasa no soy más feliz? ¿Por qué cada día que pasa no va todo a mejor? ¿Por qué sigo llorando?
Siempre sonrío, siempre hago reír, siempre soy feliz... ¿Por qué sigo llorando?
¿Por qué cuando me acuesto lloro? ¿Por qué cuando pienso lloro? ¿Por qué cuando estoy con alguien me escondo? ¿Miedo? ¿A qué?
Lo he intentado, día tras día, noche tras noche, intentar ser feliz, intentar poder vivir tranquilo, tu lo has conseguido, ¿Por qué no podría yo? ¿Por qué sigo llorando?
¿Por qué cuando grito nadie escucha? ¿Por qué cuando callo, nadie pregunta? Tal vez porqué siempre sonrío, siempre hago reís y siempre soy feliz.
Sigo llorando, día a día, noche a noche, pero soy feliz... O eso creo, ya no se que es ser feliz... ¿Dejar de llorar?
Siempre sonrío, siempre hago reír, siempre soy feliz... ¿Por qué sigo llorando?
Siempre sonrío, siempre hago reír, siempre soy feliz... ¿Por qué sigo llorando?
¿Por qué cuando me acuesto lloro? ¿Por qué cuando pienso lloro? ¿Por qué cuando estoy con alguien me escondo? ¿Miedo? ¿A qué?
Lo he intentado, día tras día, noche tras noche, intentar ser feliz, intentar poder vivir tranquilo, tu lo has conseguido, ¿Por qué no podría yo? ¿Por qué sigo llorando?
¿Por qué cuando grito nadie escucha? ¿Por qué cuando callo, nadie pregunta? Tal vez porqué siempre sonrío, siempre hago reís y siempre soy feliz.
Sigo llorando, día a día, noche a noche, pero soy feliz... O eso creo, ya no se que es ser feliz... ¿Dejar de llorar?
Siempre sonrío, siempre hago reír, siempre soy feliz... ¿Por qué sigo llorando?
jueves, 17 de septiembre de 2015
Cuentos de hadas dónde los principes azules destiñen, los dragones llevan corbata y las hadas sólo son mosquitos.
Recuerdo ser pequeño y que en plena noche rompiera una tormenta. Esos truenos que parece que vayan a destruir el mundo, de los que dicen que es Dios jugando a los bolos. Te tapas con la manta, esa gran protectora de males, y gritas la única palabra que sabes que puede salvarte de todo "Mamá"(o papa, no quiero que se me tache de machista). La puerta se abre de golpe y entra ella, calmada, intenta tranquilizarte. Lo consigue y le pides que te cuente un cuento, para poder dormir, un cuento que te haga sentir un héroe. "Había una vez..." No ese no, ese ya me lo se. Finalmente entre monstruos, brujas, princesas y caballeros te duermes.
Despiertas por los truenos, no asustado, sino pensando en que mañana tienes que coger el paraguas. Ya no piensas en que dios juega a los bolos, ahora te distraes contando segundos entre rayo y trueno y te dices "aun esta lejos". Cierras las ventanas y te vuelves a dormir, sin cuentos, sin hadas, sin príncipes ni princesas. La vida se ha convertido en un cuento de hadas dónde los príncipes azules destiñen, los dragones llevan corbata y las hadas sólo son mosquitos.
Despiertas por los truenos, no asustado, sino pensando en que mañana tienes que coger el paraguas. Ya no piensas en que dios juega a los bolos, ahora te distraes contando segundos entre rayo y trueno y te dices "aun esta lejos". Cierras las ventanas y te vuelves a dormir, sin cuentos, sin hadas, sin príncipes ni princesas. La vida se ha convertido en un cuento de hadas dónde los príncipes azules destiñen, los dragones llevan corbata y las hadas sólo son mosquitos.
jueves, 17 de julio de 2014
Nadie se merece hacerte llorar.
El mundo se volverá
oscuro cuando entiendas el amor, cuando descubras que lo que debería ser lo más
bonito del mundo son solo historias inacabadas, futuros que jamás tendrán
presente y príncipes que al besarlos se
convierten en sapos.
Lo sé pequeña, se que tan
solo él podrá hacerte feliz, que tan solo él podrá llenarte de verdad, lo sé
pequeña, pero no olvides en ningún momento que en mañanas oscuras yo encenderé
una bombilla, que en noches de tormenta yo te vendré a buscar con un paraguas,
no olvides que cuando no sepas hacia donde andar yo te mostraré el camino y te
empujaré cuando debas saltar.
Pequeña, te quiero y eso no podrá cambiarlo nadie jamás. Por muchos príncipes que se pinten de azul te hagan llorar, no olvides que eres mi princesa
lunes, 28 de abril de 2014
Te perdí
La tristeza nos aleja,
sin buscar razón ni soluciones, el tiempo lo acelera, se funde. Nunca sabremos
que nos unió, si simple coincidencia o una suerte por nacer. Sin saber el uno
del otro nace una historia, breve, intensa, una amistad especial, un camino que
recorrer. Ignoramos que se terminaba, que nuestros caminos se separaban, pero
no para siempre o eso me decía, tal vez para que no doliera, tal vez porque necesitaba
creer que siempre seguirías a mi lado, encendiendo velas en mi oscuridad o
apartando piedras en mi camino. Todo se esfumo, pero sigo esperando en cada
giro volverte a encontrar con una vela en la mano, apartando piedras que me
duelan y mostrándome un camino junto al tuyo. Te perdí.
sábado, 26 de abril de 2014
Dudo de lo que siento por miedo a que sea verdad.
Nunca encontraría las
palabras adecuadas para decirte todo lo que siento, ni tan solo para acercarme
un poco. Podría llenar páginas y páginas de palabras buscando un sentido, de
frases sin razón o versos sin amor.
Cuando nacemos crecemos
pensando en que ahí fuera se encuentra nuestra media naranja, una pareja
excepcional perfecta para nosotros, y nos pasamos la vida buscando esa media
naranja, yendo de una para otra, sin dejar de buscar. Pasamos por alto grandes
pasos en nuestra vida porque sólo le da sentido a esta encontrar aquello que
nos hará estar completos.
Encontramos una y nos
decimos: “esta es, no hay duda, es perfecta”. Y nunca llega a ocurrir nada con ella,
simplemente pasa por nuestra vida cual personaje secundario. Otra que se fue,
unas lagrimas, unos días grises y a continuar con esa búsqueda deseada.
Así pasa el tiempo, cada
vez más, algunas se quedan como amigas, otras no pasan de eso, con algunas
tienes una relación corta e intensa, con otras lenta y sosa, pero dudas de que
tú mismo tengas una media naranja, alguien con quien compartir, vivir y amar.
Una depresión lleva a
otra sin saber si el culpable de todo eres tú, dudas de si realmente hay una
media naranja para ti, o si tal vez ni siquiera tu eres medio cítrico. Obvias
lo obvio, no hay que esperar a la media naranja perfecta, ni tan solo a una
media naranja, hay que esperar a esa persona con quien pasar el resto de
nuestra vida, no será ni la más guapa, ni la mejor media naranja del mundo pero
será especial.
¿Cuándo llegará? Quién
sabe, pero eso es lo mejor, nunca sabremos quién será esa persona ni cuándo
llegará, pero eso la hace especial. No hay que buscar, simplemente esperar que
todas las coincidencias nos lleven a ella.
No dudo de lo que siento
pero temo que te conviertas en una media naranja cuando lo que quiero es que
simplemente seas especial el resto de mi vida.
Te quiero,
Firmado: Una Naranja
entera.
viernes, 28 de febrero de 2014
je t'aime
Todo empieza rápido , sin saber porqué. Como si ya supiéramos quiénes éramos , como si ya nos conociéramos. Duros viajes hemos hecho, sabiendo el uno del otro, compartiendo momentos y experiencias. Y te veo diferente, como una razón de ser quien soy, pero tú pequeña no me ves igual, sólo soy una persona importante, alguien a quien tener al lado .
No estamos pero sabemos que nos tenemos hasta que te enamoras. Te haces mayor de golpe, sin nada que poderte enseñar, sin nada que poder compartir, ahora ya lo sabes todo, ya no serviré para nada sólo de pañuelo de lágrimas sin sentido .
Te noto extraña, tus ojos ya no brillan y te vas apagando, yo no lo dudo ni un momento , conmigo vas a estar siempre. Llega una Navidad especial, una Navidad en que me dices que me ves diferente, que sientes algo, tal vez lo que yo sentí algún día, quién sabe. Labios húmedos que se juntan, a saber el porqué, quizás porque nos queremos, quizás porque reímos. Me haces sentir especial, nunca nadie lo había hecho, me haces olvidar los problemas y aparece aquella primera razón de ser quien soy. Todavía te preguntas porque?
El único beso que deseaba como un regalo, vinieron más de uno hasta el punto de desearlos para vivir. El último del año y también el primero, y todavía te preguntas porque? Pero todo se esfuma, ya no queda nada, sólo una obligación, un sentimiento de pena, ya no somos los que éramos, ya sólo queda un tonto enamorado, nada más.
Todavía te preguntas por qué? Porque eres tú a quien deseo ver cada día, con quien deseo estar, con quien deseo reir. Pero todo se ha fundido, y tú no lo puedes entender, quién sabe si lo que deseo ahora es el mejor, simplemente me pregunto por qué.
No estamos pero sabemos que nos tenemos hasta que te enamoras. Te haces mayor de golpe, sin nada que poderte enseñar, sin nada que poder compartir, ahora ya lo sabes todo, ya no serviré para nada sólo de pañuelo de lágrimas sin sentido .
Te noto extraña, tus ojos ya no brillan y te vas apagando, yo no lo dudo ni un momento , conmigo vas a estar siempre. Llega una Navidad especial, una Navidad en que me dices que me ves diferente, que sientes algo, tal vez lo que yo sentí algún día, quién sabe. Labios húmedos que se juntan, a saber el porqué, quizás porque nos queremos, quizás porque reímos. Me haces sentir especial, nunca nadie lo había hecho, me haces olvidar los problemas y aparece aquella primera razón de ser quien soy. Todavía te preguntas porque?
El único beso que deseaba como un regalo, vinieron más de uno hasta el punto de desearlos para vivir. El último del año y también el primero, y todavía te preguntas porque? Pero todo se esfuma, ya no queda nada, sólo una obligación, un sentimiento de pena, ya no somos los que éramos, ya sólo queda un tonto enamorado, nada más.
Todavía te preguntas por qué? Porque eres tú a quien deseo ver cada día, con quien deseo estar, con quien deseo reir. Pero todo se ha fundido, y tú no lo puedes entender, quién sabe si lo que deseo ahora es el mejor, simplemente me pregunto por qué.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)