La tristeza nos aleja,
sin buscar razón ni soluciones, el tiempo lo acelera, se funde. Nunca sabremos
que nos unió, si simple coincidencia o una suerte por nacer. Sin saber el uno
del otro nace una historia, breve, intensa, una amistad especial, un camino que
recorrer. Ignoramos que se terminaba, que nuestros caminos se separaban, pero
no para siempre o eso me decía, tal vez para que no doliera, tal vez porque necesitaba
creer que siempre seguirías a mi lado, encendiendo velas en mi oscuridad o
apartando piedras en mi camino. Todo se esfumo, pero sigo esperando en cada
giro volverte a encontrar con una vela en la mano, apartando piedras que me
duelan y mostrándome un camino junto al tuyo. Te perdí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario